Cautelas a las ganancias patrimoniales derivadas de bienes inmuebles sujetas IRNR

El art.13.1.i.3º de la LIRNR establece una cautela para las ganancias patrimoniales derivadas de bienes inmuebles.

Estarán sujetas las que procedan, directa o indirectamente, de bienes inmuebles situados en territorio español o de derechos relativos a éstos.

La norma aclara la llamada “sujeción indirecta”:

  1. Las ganancias patrimoniales derivadas de derechos o participaciones en una entidad, residente o no, cuyo activo este constituido principalmente por bienes inmuebles situados en territorio español.
  2. Las ganancias patrimoniales derivadas de la transmisión de derechos o participaciones en una entidad, residente o no, que atribuyan a su titular el derecho de disfrute sobre bienes inmuebles situados en territorio español.

Veamos un ejemplo:

Una entidad sueca decide vender sus participaciones en una entidad gibraltareña cuyo activo consiste en siete inmuebles situados en Málaga y dos en Cádiz, obteniendo una plusvalía de 2.000.000.-€

La norma cautelar anteriormente citada permite que las ganancias resultantes se encuentre sujetas puesto que las participaciones vendidas, a pesar de pertenecer a una entidad no residente, son capital de una entidad cuyo activo son bienes inmuebles ubicados en España. Esta ganancia tiene la consideración de renta obtenida en España.

*Supuesto revisado por Álvaro de la Cueva Gónzalez Cotera (CEF-Udima)

 

 

El caso de utilización o entrega de vehículos automóviles

El artículo 42.1.1º.b) de la LIRPF regula tres casos de rentas en especie imputables a la base imponible por rendimientos de trabajo:

  1. En el supuesto de entrega al trabajador, el rendimiento del trabajo ascenderá al coste del vehículo para el pagador, incluidos los gravámenes de la operación.
  2. Para los supuestos de uso, el 20% anual del coste anteriormente mencionado. El importe resultante se podrá reducir hasta en un 30% cuando se trate de vehículos considerados eficientes energéticamente en los términos reglamentarios.
  3. Un tercer supuesto sería una combinación de los dos anteriores, un primer uso y una posterior entrega, la valoración de esta última se efectuará teniendo en cuenta la valoración resultante del uso anterior.

Veamos con un ejemplo este último caso:

La empresa “X” adquiere el 30 de junio del año x un vehículo automóvil, no considerado eficiente energéticamente, por 35.000 €, gastos inherentes e impuestos incluidos, que cede a un trabajador para su uso privado. Con fecha 1 de julio del año x+1 la empresa, previa tasación del vehículo en 20.000 €, se lo entrega al citado trabajador. ¿Cuál será la valoración de la retribución en especie por la entrega?:

La respuesta es 28.000.-€

Año X: 35.000*0,20= 7.000.-€. Como sólo es medio año: 3.500.-€

Año X+1: Por su uso medio año: 3.500.-€. Coste de adquisición para el pagador: 35.000.-€ menos lo ya imputado en concepto de uso: 7.000.-€, da como resultado: 28.000.-€

La imputación de rendimientos de trabajo

Recibir nuestro salario al final de mes tendría que se lo normal, pero, ¿qué pasa cuando se cobran atrasos en otro año?

Por ejemplo:

Un contribuyente cobra en mayo de 2015 los salarios pendientes de pago correspondientes al año 2013.

Como rendimientos correspondientes al año 2013 y estando en periodo de realización de la declaración de renta 2014, el contribuyente no imputará estos atrasos en la renta de 2015, sino que presentará junto con la renta de 2014 una declaración complementaria del IRPF 2013.