La caducidad de los procedimientos tributarios

En asimilación del procedimiento administrativo y según el artículo 100 de la Ley General Tributaria, el procedimiento tributario puede terminarse mediante: resolución, desestimiento, renuncia al derecho, caducidad y sobreseimiento.

A los que se añaden, como dice la LGT, el cumplimiento de la obligación que hubiere sido objeto de requerimiento (ej.: requerimiento de información) o la finalización de una procedimiento de aplicación de tributos como consecuencia del inicio de otro. También se contempla la terminación mediante acuerdo, pacto o convenio entre las partes.

Los procedimientos caducados, por regla general, NO interrumpen los plazos salvo dos excepciones que SÍ:

      1. En el procedimiento inspector la interrupción injustificada durante más de 6 meses por causas no imputables al obligado tributario o el incumplimiento del plazo máximo del procedimiento.
      2. En el procedimiento sancionador, pudiéndose iniciar otro antes de finalizar el plazo de prescripción.