Fiscalidad de las entidades sin ánimo de lucro: algunos apuntes.

Las entidades sin ánimo de lucro no son personas jurídicas al uso, no persiguen obtener un beneficio económico. Su finalidad puede ser social, altruista, humanitaria, artística o comunitaria, siendo sus fuentes de ingresos las cuotas de sus asociados, ayudas, donaciones y subvenciones.

Que una entidad no tenga ánimo de lucro, no es equivalente a que no tenga beneficio, es decir, el estatus “sin ánimo de lucro” significa que los posibles beneficios no son distribuidos (por ejemplo, en forma de dividendos) sino empleados en el proyecto o fin.

Además, estas entidades pueden realizar actividades económicas que generen excedentes económicos, actividades que serán gravadas por el impuesto oportuno. Estas actividades podrán ser encaminadas a alcanzar su fin, servicios a los socios o cualquier otra que genere ingresos (con límites estas dos últimas).

Al igual que las sociedades con ánimo de lucro, los beneficiarios de sus actividades (económicas o no) pueden ser sus asociados, pero también terceras personas o la sociedad en general.

Ejemplos de entidades sin ánimo de lucro pueden ser: ONG’s, fundaciones, asociaciones. federaciones..etc., la gran mayoría de ámbito público.

A efectos fiscales, ¿qué entidades se pueden considerar sin fines lucrativos?

La Ley 49/2002, de 23 de diciembre, de régimen fiscal de las entidades sin fines lucrativos y de los incentivos fiscales al mecenazgo, considera sin fines lucrativos a efectos de la ley a las siguientes entidades:

  1. Las fundaciones.
  2. Las asociaciones declaradas de utilidad pública.
  3. Las organizaciones no gubernamentales de desarrollo a que se refiere la Ley 23/1998, de 7 de julio, de Cooperación Internacional para el Desarrollo, siempre que tengan alguna de las formas jurídicas a que se refieren los párrafos anteriores.
  4. Las delegaciones de fundaciones extranjeras inscritas en el Registro de Fundaciones.
  5. Las federaciones deportivas españolas, las federaciones deportivas territoriales de ámbito autonómico integradas en aquellas, el Comité Olímpico Español y el Comité Paralímpico Español.
  6. Las federaciones y asociaciones de las entidades sin fines lucrativos a que se refieren los párrafos anteriores.

Además de entes públicos, Universidades, organismos públicos de investigación, museos, Reales Academias, entidades religiosas…etc.

Pero, ¿qué beneficios fiscales reportan las donaciones a estas entidades?

Desde el 1 de enero de 2015, se ha incrementado la deducción fiscal de los donativos (art. 19 de la Ley 49/2002 de Mecenazgo) a las entidades sin ánimo de lucro, quedando de la siguiente manera:

  • Los primeros 150 euros donados en un año fiscal desgravarán un 75% en 2016.
  • Si la donación es igual o superior a las donaciones efectuadas en los tres años precedentes, el resto de la donación desgravará un 35% en 2016. En caso contrario, el resto desgravará un 30%
  • En otro caso, el resto de sus donativos desgravarán un 30% en 2016.

Al margen de los incentivos fiscales al mecenazgo, la Ley de IRPF en su artículo 68.3.b) establece una deducción estatal a la cuota íntegra del 10% de las cantidades donadas en metálico. Esta deducción tiene como límite el 10% (ampliable al 15% si las donaciones se producen a programas prioritarios de mecenazgo) de la base liquidable total del contribuyente

¿Qué requisitos deben cumplir las entidades sin fines lucrativos?

Los requisitos que tienen que cumplir las entidades sin ánimo de lucro, para ser consideradas como tales, a efectos de la Ley 49/2002, son los siguientes:

  1. Que persigan fines de interés general.
  2. Que destinen a la realización de dichos fines al menos el 70% de los ingresos que generen por:
    • Las rentas de las explotaciones económicas que desarrollen.
    • Las rentas derivadas de la transmisión de bienes o derechos de su titularidad.
    • Los ingresos que obtengan por cualquier otro concepto, deducidos los gastos realizados para la obtención de tales ingresos.
  3. Que la actividad realizada no consista en el desarrollo de explotaciones económicas ajenas a su objeto o finalidad estatutaria. Se entenderá cumplido este requisito si el importe neto de la cifra de negocios del ejercicio correspondiente al conjunto de las explotaciones económicas no exentas ajenas a su objeto o finalidad estatutaria no exceda del 40% de los ingresos totales de la entidad.
  4. Que los fundadores, asociados, patronos, representantes estatutarios, miembros de los órganos de gobierno y los cónyuges o parientes hasta el cuarto grado inclusive de cualquiera de ellos no sean los destinatarios principales de las actividades que se realicen por las entidades, ni se beneficien de condiciones especiales para utilizar sus servicios.
  5. Que los cargos de patrono, representante estatutario y miembro del órgano de gobierno sean gratuitos, sin perjuicio del derecho a ser reembolsados de los gastos debidamente justificados que el desempeño de su función les ocasione, sin que las cantidades percibidas por este concepto puedan exceder de los límites previstos en la normativa del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas para ser consideradas dietas exceptuadas de gravamen.
  6. Que, en caso de disolución, su patrimonio se destine en su totalidad a alguna de las entidades consideradas como entidades beneficiarias.
  7. Que estén inscritas en el registro correspondiente.
  8. Que cumplan las obligaciones contables previstas en las normas por las que se rigen o, en su defecto, en el Código de Comercio y disposiciones complementarias.
  9. Que cumplan las obligaciones de rendición de cuentas que establezca su legislación específica. En ausencia de previsión legal específica, deberán rendir cuentas antes de transcurridos seis meses desde el cierre de su ejercicio ante el organismo público encargado del registro correspondiente.
  10. Que elaboren anualmente una memoria económica en la que se especifiquen los ingresos y gastos del ejercicio, de manera que puedan identificarse por categorías y por proyectos, así como el porcentaje de participación que mantengan en entidades mercantiles.

Según el artículo 24 de la Ley 49/2002 y el artículo 6 del RD 1270/2003, las entidades beneficiarias deberán emitir unos certificados e informar de la Administración tributaria de los mismos con, entre otro, el siguiente contenido: datos fiscales identificativos del donante, fechas e importes de las donaciones, documentos acreditativos de las mismas, destino del donativo y mención expresa al carácter irrevocable de la donación.

A este efecto, las entidades beneficiarias cumplimentarán la declaración informativa modelo 182